Al principio la ciudad era próspera tanto para mortales como Vástagos. El número de Condenados estaba bien controlado aunque rozaba el límite de población. Todos estaban regidos por el célebre Príncipe Ventrue Nicolás García Menz, un miembro de la sangre azul Ancilla que sabía conducir a la Camarilla de la ciudad con puño de hierro por el buen camino.


Su regencia fue bastante fructífera. Los Vástagos convivían en las sombras con mortales sin ser descubiertos, respetando las Tradiciones y sin ocasionar ningún problema fuera de su ciudad, lo que hacía que pasaran más desapercibidos. Don Nicolás promulgó que las influencias de los Vástagos no debían extenderse más allá de la capital y que sus enfrentamientos deberían resolverse dentro de la misma como caballeros.
El Príncipe fue objetivo de un par de atentados orquestados por los de otras sangres para arrebatarle el puesto, incluso en una de ellas participaron Condenados de los propios puestos que él designó. Don Nicolás siempre demostró ser parte de la sangre azul y gracias a su sabiduría y forma de gobierno, supo llevar por buen camino tales circunstancias, premiando a los que beneficiaban su posición y destruyendo de forma justificada a los que atentaban contra su vida o se tomaban las Tradiciones por su propia mano.


Algún Anarquista aislado intentó llegar a la ciudad para promulgar una nueva doctrina y otra forma de gobierno. El Príncipe simplemente indicaba que fuera apaleado, marcado y devuelto al redil del que provenía, pues consideraba un insulto que  ni tan siquiera se presentaran en su ciudad con tales intenciones.


Después de 16 años de gobierno, en el año 2014, el Sabbat se abalanza sobre los Vástagos de la ciudad sembrando muerte y destrucción a su paso. La purga cae sobre la ciudad dejando casi extintos a los malditos. Los mortales siguen ajenos a sus vidas, los impactos más graves en infraestructuras y vidas son justificados por accidentes o sus propios conflictos, hasta que sus investigaciones se vacían de contenido y se diluye la importancia de los hechos en el tiempo.


El tiempo es justo lo que consigue pasar por encima de cualquier Cainita, sea de la condición que sea, y el Sabbat aprovechó para focalizar sus fuerzas en otros puntos, descuidando el terreno conquistado, dejándolo cada vez más despoblado, hasta no dejar casi nada de su presencia, solo la creencia de que la Camarilla ha desaparecido de estas tierras.


Es en ese punto de nuestra historia cuando comienzan a surgir los escasos supervivientes de la purga, los cuales con cautela comienzan a surgir y a comunicarse entre ellos. La mayoría son de la sangre Malkavian y comienzan a darse cuenta de que el terreno empieza a ser seguro. Todo es demasiado fortuito y casual por lo que la cautela no desaparece hasta pasados algunos años.
Surge entonces la figura de Don Braulio Rodríguez Rosa, un Antiguo que ha vivido a las afueras de la ciudad afincado en sus tierras ajeno a todo. Desde esa posición se permitió la supervivencia, y ahora como miembro más antiguo de la estirpe del lugar, quiere reclamar la Praxis de toda la provincia y ser el futuro Príncipe.


Los pocos y escasos Vástagos se sienten motivados por él para construir algo nuevo y lo siguen sin dudar. Comienzan a buscar apoyos en el exterior a mediados del año 2017 transmitiendo un mensaje del Antiguo de rehabilitación de la Torre de Marfil que debe sostener la Camarilla. Se transmite una imagen del Antiguo cordial, familiar y allegada, algo atípico entre los Vástagos de esa edad.


A finales del 2017, una Coterie de Oviedo baja buscando información sobre la supuesta configuración de un nuevo gobierno de la Camarilla. Los Vástagos que visitan la tierra  declaran  no estar contentos en la ciudad en la que residían y solicitan unirse al futuro principado de Cáceres y sus motivaciones, de forma acérrima y sin dudas. Esto levanta tensiones entre ambas ciudades, ante las que el Antiguo nunca se pronunció.


A principios del 2018, continúan llegando algunos vástagos más a la ciudad, haciéndose más fuerte la sangre Gangrel, atraídos por la promesa del paraje natural de Monfragüe, el Jerte y la Vera. Comienza a crearse un halo de confianza en los vástagos de la ciudad, los cuales limpian la ciudad de leves amenazas del Sabbat. Algunos comienzan a hacerse relevantes entre los habitantes como Paula Hernández, Gangrel extranjera que intenta hacerse un hueco en la ciudad, conocida por su pericia en combate y por el pseudónimo de “la Capitana”, o Esteban Pelayo, Ventrue de sangre azul que se abre hueco en una tierra no regentada por los suyos.


Después de cerrar tratos con otras ciudades en nombre del Antiguo y de sellar alianzas con los principados colindantes, Don Braulio quiere aportar su fragmento a la Torre de Marfil, pero un fragmento que aunque se integre y encaje perfectamente, tenga su propia seña y signo de identidad para decir que eso fue gracias a Cáceres.


Es ahora, en Junio del 2018, cuando todo se prepara para la reclamación de la Praxis. Una gran reunión en un lugar restaurado hace unos años especialmente para este momento. Un llamamiento a los Vástagos de toda la península que quieran venir a asistir al nacimiento de algo nuevo e indagar en qué ocurre exactamente en Cáceres.