Días antes del encuentro, un grito desesperado de ayuda llegó a las redes de Covadonga y tras convocar a la Estirpe local, el Chambelán utilizó sus recursos para enviar una procesión de vehículos con la intención de rescatar a Celeste. A la llegada de la comitiva al punto desde el que se emitió la voz de alarma, encontraron una casa rural aislada en el término municipal de Plasenzuela. Una casa acribillada a balazos, tierras pisoteadas y una casa más pequeña llena de redes y capullos de araña de tamaño humano fue todo lo que encontraron en el lugar. Ni rastro de la hija de Malkav.


Una pintada apareció en las principales zonas de caza de la ciudad apelando a la reunión de los Vástagos de Cáceres. Esa pintada representaba dos piezas de ajedrez, una reina muy estilizada al fondo con una torre caída a sus pies, además de un enlosetado de basílica que se enmarcaba en la silueta del conocido templete del Santuario de la Virgen de la Montaña. La firma del “artista” @HijosDeCaín1711 dejaba claro quiénes eran los receptores del mensaje y la fecha del evento.


Han ido y venido noticias de la guerra entre Cáceres y Torrevieja, noticias que hablan de una victoria, de que la mismísima Reina estuvo en la capital del Levante y de que la sentenció a una relación de vasallaje para con la ciudad medieval por excelencia en Extremadura.


Pero la presencia de la Reina nunca se marchó de Cáceres. Los Vástagos de esta ciudad en todo momento han notado la Bestia de su soberana. Ella siempre estuvo aquí y pueden sentirla allá donde vayan. La Reina está con su pueblo. La Reina protege a la Estirpe de Cáceres, como ha demostrado en otras ocasiones. ¿Qué información traerían los autoproclamados «héroes» de guerra?

El concilio cainita atrajo más Vástagos forasteros que locales, curiosos posiblemente atraídos al olor de la rapiña tras una guerra. Sin embargo, no solo Vástagos nuevos se dieron cita en el Santuario, también una delegación de la vasalla Torrevieja, que decía venir en son de paz, y finalmente la Oráculo del Reino, Celeste, la única representante del grupo cacereño que fue a la guerra y ahora se reencontraba con la Estirpe de Cáceres. Celeste comunicó a los presentes la victoria obtenida en el frente torrevejense y narró las penurias por las que pasó hasta llegar aquí.


La ciudad de Cáceres contaba esa noche con un “invitado” especial, el Senescal de Torrevieja y Libertador de León, Phillip Taylor Krammer, quien había sido encarcelado en la cripta del Santuario acusado de matar a Aarón Castelar, Chiquillo de Kepa Góngora, Anchilla del clan Brujah que hizo entrada en la casa vociferando y llamando a Celeste hasta que esta sacó a Krammer encadenado y lo entregó al Brujah para su ajusticiamiento ante la atenta mirada de los presentes y el recelo de los torrevejenses. El juicio se detuvo en el momento en el que Kepa miró a los ojos a su víctima y lo identificó como un antiguo compañero de armas en las guerras de la I República española en los campos de Cartagena. Ante esta revelación, Kepa dio a Krammer una noche para darle un buen motivo para no matarlo y lo expulsó del Santuario.


Los curiosos Vástagos que se acercaron al lugar, incluyendo nueva sangre Nosferatu, Malkavian, Toreador y Tremere, experimentaron en sus carnes lo duros que son los tiempos que corren para los hijos de Caín:

- Los humanos han colonizado casi todos los recodos de la ciudad.
- Los humanos no tienen miedo.
- La tecnología expone a los Vástagos a innumerables peligros.
- El mundo es cada vez menos seguro.

La sensación de desprotección y fragilidad se acrecentó cuando los Malkavian Celeste y  Bogeyman (visionario sanguinario que no dejaba de acosar a los Vástagos extranjeros y que arrasaba con todo humano que interponía en su camino) notaron la ruptura de un gran fragmento del Espejo, notaron que se quebró aquello que mantenía la ciudad unida, notaron que la Reina se había marchado y ahora estaban solos.


¿Se quedaron solos para reconstruir su ciudad? No. Se quedaron solos para poner en marcha el ventilador que esparciría toda la mierda que pudieron echarse en cara los unos a los otros. Llegando a querer expulsar del lugar a todo Vástago no originario de la zona, los torrevejenses y un nuevo miembro del clan Tremere que improvisó una Capilla Anarquista en el Santuario.


Solo unos disparos contra la puerta del lugar lograron aplacar las discusiones y los gritos de los Vástagos. Fuera se encontraba el guerrillero ruso Aloyoshenka que desconocía el resultado del genocidio en Torrevieja y había venido a tomarse la justicia por su mano para matar a Silvia, a todos los cacereños y fue él quien puso en marcha el protocolo de envenenar las aguas de la ciudad.


Con la sangre de los humanos envenenada en sus cuerpos, los Vástagos fueron perdiendo sus fuerzas y poco a poco perdieron el control de sus cuerpos; momento en el que entró un humano con un documento denominado Protocolo Gabriel, liberado por el Malkavian Gabriel Jordán y Gasset con fotografías de todos los miembros de la Estirpe de Cáceres y con recomendaciones para identificar vampiros en la ciudad.


Krammer consiguió pagar su deuda con el Sire de aquel al que condenó en su Dominio. Ayudado por el Tremere, extrajeron la sangre del curioso periodista, la introdujeron en el propio cuerpo de Krammer, quien se inyectó un antídoto y después la sangre fue desvuelta al cuerpo sin vida del humano para que todos se alimentaran de él y se pudieran curar.


Kepa Góngora advirtió a los imprudentes Vástagos de Cáceres que el abuso de la tecnología ha condenado a la Estirpe, que el mero hecho de tomar un vuelo los identificará como humanos muertos hace tiempo, que colocar fotos en Internet hace que los humanos vean que no envejecen, que grabar sus Disciplinas en vídeo rompe inmediatamente la Mascarada, que los Five Eyes graban las llamadas telefónicas al pronunciar ciertas palabras clave... y por ello iba a imponer su ley temporalmente en la ciudad.

La ciudad que había sido sumida en una Edad Oscura bajo el yugo de Silvia Rodríguez de los Godos, ahora ha quedado fragmentada. Preguntados a los Vástagos por sus sectas, nadie se identificó como Camarilla en público, solo el desdichado Krammer, quien ha sido condenado a dirigir Torre de Marfil en el perímetro amurallado del casco antiguo de Cáceres. Por orden del guerrillero Brujah, la Camarilla no se destruirá por los años en los que protegió a la Anarquía pero quedará confinada en el Domino de Krammer sin posibilidad de atravesar sus muros. El resto de la ciudad civilizada será dominio de la Anarquía y los campos agrícolas quedan a disposición de la única Secta de Sangre que se permite en la ciudad, la del autoproclamado ‘Guía Espiritual’.

Todos los cargos anteriores quedan eliminados y Cáceres se declara Estado Libre Anarquista sin Barón pero con Alguacil que vigilará que no se produzcan roturas de la Mascarada en una nueva era con humanos que disponen de demasiada información, lo que obliga a los Vástagos a volver medios pretéritos antes de la tecnología.